La fe cristiana no se basa en sentimientos vagos o ideas humanas, sino en las sólidas verdades reveladas por Dios en Su Palabra. Este curso de Doctrina Bíblica Fundamental es un viaje transformador a través de las 16 doctrinas esenciales que forman el cimiento de nuestra fe.
Desde la naturaleza de Dios y la autoridad de las Escrituras, hasta la obra redentora de Cristo, el poder del Espíritu Santo y nuestro destino eterno, cada lección está diseñada para:
Afianzar tu identidad en Cristo.
Dar respuestas bíblicas a las grandes preguntas de la vida.
Equiparte para defender tu fe y vivir una vida que glorifique a Dios.
No solo aprenderás qué creer, sino por qué es vital creerlo. ¡Te damos la bienvenida a esta aventura de descubrir las gloriosas verdades que sostienen nuestra esperanza!
El propósito de este manual es ofrecerte, partiendo del hecho de que has aceptado a Jesús como tu Señor y Salvador, la oportunidad de conocer las primeras enseñanzas para tu crecimiento espiritual. Para ello, y con el fin de facilitarte una mayor comprensión de la enseñanza, hemos preparado ocho lecciones que, en un lenguaje claro y sencillo de entender, te ayudarán a afirmarte en tu decisión de seguir a Jesús y convertirte en un fiel discípulo de Él.
Es muy importante que hayas hecho un compromiso serio de tu nueva vida en Cristo Jesús para poner fundamento sólido en tu fe. Jesucristo nos ordenó la predicación de su Palabra, y a todo aquel que le recibe, el ser enseñado y bautizado (Mt. 28:20; Hch. 2:37-38). Para lograr este objetivo se necesitan dos partes:
Ø La primera es que la iglesia ofrezca la entrega pedagógica de la palabra con maestros cualificados que brinden la oportunidad de aclarar inquietudes y dudas.
Ø La segunda es que el nuevo convertido tenga interés y responda al llamado para recibir la enseñanza bíblica y la aplique a su vida diaria.
La parte que corresponde a la iglesia está en tus manos y al aceptar nuestra invitación, tú has dado paso a la segunda parte. Bienvenido a un futuro extraordinario y lleno de bendiciones en Cristo Jesús.